viernes, 3 de agosto de 2012

Obsesión Nunca Dicha


Obsesión Nunca Dicha

Todo en mi, 
a punto de explotar
con tu cercania,  
tu simple caminar, 

Con los roces suaves, 
ese tácito romance 
de tu codo y el mío
romance caminante, 
donde nada está dicho. 

Tus risas ajenas, 
esas miradas que no son mías, 
tu frialdad distante cuando me acerco
y tu dulzura caribe cuando me alejo
  
Acaso no entiendes mi obsesión? 
Esa extraña fuerza interior, 
latente expresión de un querer no correspondido? 
Todo en mí está enamorado… 
…o es simple obsesión?  
Obsesión con tenerte, 
con beber de tus besos y saciar mi sed 
en el manantial de aguas infinitas, dulces,  
que es tu cuerpo
Mi cuerpo tiembla, 
y con torpeza, te aleja. 
Cuándo dejé entrar 
a mi casa esta obsesión? 
Porqué encadené mi espíritu, antes libre, 
ahora esclavo de tu presencia? 
Enternecido por tu espíritu, vuelvo a caer,  
y no quisiera yo, con este amor torpe, 
que lejos está de ser tal, 
lastimarte... o lastimarme? 
Por eso, tan solo escribo estos versos al aire, 
y no los canto en tu ventana. 
Versos al viento, perdidos en el horizonte, 
cayendo tal vez en otros brazos. 
Calentando tal vez otros corazones, 
como las cartas embotelladas de un náufrago
que construyen un amor en diferido, 
que solo corresponde, cuando yo todo está perdido.   

2011/2012
Cristhian Parra

lunes, 19 de marzo de 2012

Soneto nocturno

A veces, la sencillez clara de un soneto basta para dejar fluir los sentimientos

Soneto Nocturno
a Majo, en su aniversario


Esta noche, mientras duermes y yo sueño
un soneto simple nace en mi alma.
Un canto honesto que en pocos versos
rebosa de amor y de esperanza.


Tantos marzos, sonrisas, tanto cariño, 
Que ni el mar inmenso que te alejaba,
ni la oscuridad terrible del hastío,
secaron de este manantial sus aguas


Manantial de afectos que hoy celebra,
con humildes versos de noche en desvelo, 
el principio de tu cándida mirada.


Hoy, a Dios agradezco por tu vida.  
Porque inspiras cada día nuevos versos.
Porque siempre serás mi alegría.


Cristhian Parra
Mar 20, 2012
3:23
Trento, Italia

viernes, 2 de marzo de 2012

Un Día y Para siempre


A veces, la necesidad de escribir, de sacar lo de adentro. De expresar en palabras lo que uno lleva adentro, viene en ráfagas. Ráfagas sin sentido, que parecen no tener conexión ni un hilo coherente, y que empujan las palabras desde adentro. Así fue ayer y hoy.

Un Día y Para siempre
para Marijo

Llegaste un día, una mañana de marzo,
14 años atrás, tal vez menos, tal vez más.
Tanto tiempo, ha pasado.
Tantas tardes a tu lado.
Tantas sonrisas que me has dado.
Tantos abrazos.

La memoria, solidaria compañera,
queriéndome robar un sonrisa,
me reencuentra con ese día,
cada tarde de sol y alegría,
o tal vez es ese recuerdo
la que inventa tardes de primavera.

Memoria, extraña y difusa.
Años después, y aun se confunde,
caprichosa, con el día de ayer.

Imborrable recuerdo,
de tu rostro alegre,
de aquel gastado chaleco,
con tu nombre impreso.
De tus rulos al viento,
de tu caminar lento,
tal vez solo agregados
del amor que por ti siento.

No te inventó mi memoria,
no es un engaño del recuerdo.
Estuviste ahí, y yo también.
Entraste a mi vida esa mañana,
y como una fotografía estampada,
ese día quedó quieto,
plasmado para siempre, inolvidable,
Un día para siempre en el recuerdo.

El día que entraste a mi vida,
con tu sencillez y tu cándida mirada.
Con tu dulzura y amistad solidaria,
con tu cariño inmenso,
y tu hermosura sin retoques.
Con tu natural belleza
de una mujer noble,
que en el corazón carga,
una capacidad para amar
que es más fuerte que un roble.

Ese día, es para siempre.
Un momento eterno en un pedazo de recuerdo,
que no se borra, que no se mancha.
Que parece crecer, hacerse más fuerte,
con cada visita de mi alma.

Desde ese día, quedé enamorado.
Encallado en las costas de tu humilde alma.
Y mi corazón, solitario y rebelde hasta entonces,
te eligió para siempre como morada.
Desde ese día, Amo lo nuestro.
Dos corazones amigos, como ninguno,
que se Aman cada día con más fuerza.
En las buenas y en las malas,
en la noche larga de la duda,
en la distancia pesada del desamor,
en la oscuridad pesada del desencanto,
en cada triunfo, y en cada tropiezo,
dos corazones que siguen amando,
que siguen eligiendo el camino compartido,
En cada momento, aun cuando se dijo basta,
en el fondo de mi alma
guardé el extraño sentimiento,
de ese corazón que se enamoró
en la primera mañana,
del primer día,
de un para siempre.


Cristhian Parra
Mar 2, 2012
11:23
Trento, Italia

miércoles, 29 de febrero de 2012

De la Derrota

El primero del año hace referencia al pasado. Todos nos sentimos alguna vez derrotados. Y aunque íntimamente sepamos que el horizonte traerá nuevos amaneceres y nuevos triunfos, en ese momento nada parece positivo. Este poema es sobre eso, desde la perspectiva de alguien que también se sintió derrotado alguna vez.


De la Derrota

La mirada al suelo,
y el horizonte en negro.
Hay frío en la habitación
que rodea a su alma.
Un futuro que no se hace ver
un caminar sin razones
avanzando sin ir adelante,
sin vislumbrar el horizonte.

De la nada que existe
en el aire que flota,
la imaginación muerta
no encuentra un motivo.

Camina el hombre, desahuciado,
cargando en su espalda
el tiempo que ha perdido.
Incapaz, no puede hallar un nuevo camino,
se destruye en la nada que habita
aquello que no ha vivido.

Cual náufrago en isla solitaria,
su espíritu derrotado se siente perdido
pensando tan solo en lo no logrado,
frustrado en aquello que no ha perdido.

Su cabeza apuntando al suelo,
sus ojos mirando el vacío.
Nada alimenta su mente
que muerta dormita a la espera,
nada revive su corazón amante
que late tan solo porque está vivo.

Tampoco el amor de su dulce amada,
con el calor pasional de sus besos tibios,
ni la sonrisa impoluta
que todos le brindan
sin nunca reparar en su interior sombrío.

Díganle al hombre que no ha perdido nada!
Que alguien lo empuje al vacío.
Que alguien le encaje una bofetada,
para que al fin despierte de su hastío.
Que alguien le dé una mano,
y lo ayude a enderezar esa espalda.
Para que al fin el hombre sienta,
vuelva a sentir sus latidos,
con renovadas esperanzas y sueños,
para que vuelva a entender, creer
y sentir sin defectos,
que EL siempre valdrá
lo que vale un pedazo de cielo.

Cristhian Parra
Feb 29, 2012
14:50
Trento, Italia