miércoles, 21 de agosto de 2013

Mindfulness in the streets

Metaphors have their power, and our times are often the times of ignorance of what's going on around us. With our bodies being here, but our minds being elsewhere. Mindfulness is, by all means, the biggest challenge of our modern lives. This is a poem to those rare moments in our modern lives, when we finally decide, wisely, to be present, enjoying of what is around. 

Mindfulness in the streets

Oh the streets 
the people passing by
Everyone with their world 
spreading from their eyes
Lovers and friends, 
mothers and sons
A piano singing some notes, 
and the music filling my heart

Oh the streets, 
the towns' square.
Everyone's stories 
rushing out and in.
Laughs and words, 
an unspoken thought.
I lower my hands, 
put my shadow away

And the poem of life, 
the beauty that is,explodes like a carnival
right in front of my eyes, 
as I fade myself in its colours,
happy at last,
and grateful that my hands, 
took that wise, often ignored, choice
of putting that shadow of the modern times
away from my eyes.

Cristhian Parra
28 de mayo, 2013
18:30
Trento, Italia

jueves, 14 de febrero de 2013

Sonríe y Canta


Un muro de miedo, 
un pasado que atrapa, 
las cadenas del tiempo
que no aflojan, nada escapa. 
Se derrumban los sueños, 
las ilusiones del niño, 
del hombre, solo ruinas. 
de sus ideales, nada. 
Y el futuro, sombrío, 
acecha como un lobo,
y llena el alma de frío. 
No hay luz al final del camino
Oscuridad y hambre. 
Soledad y hastío. 
La esperanza no alumbra. 
Toda FE se ha perdido. 
Es el sabor de la derrota, 
de la caída al vacío. 
De los sueños que mueren, 
del fracaso y el olvido. 
Una celda sin ventanas, 
sin puertas, sin salida. 
Así siente el alma 
del que pierde aquello
por lo que tanto ha sufrido.
Prisionero de sus ambiciones, 
esclavo de sus errores. 
No logra olvidar, y sobre todo
No alcanza a perdonar. 
A perdonarse a sí mismo. 

Es ahí, en el pozo de la desesperanza
cuando ya nada más queda, 
que el hombre baja los brazos,
y rinde el espíritu. 
En el fondo del desencanto, 
que más queda? 
Al hombre le quedan sus manos,
sus labios, su voz.  
Solo puede cantar. 
E intentar sonreír, 
a la espera del alba. 
La prisión de la derrota, 
con sus muros de imposible,
solo sucumbe cuando el tiempo pasa,
Tiempo, que con su fuerza erosiona
hasta las rocas más duras 
que encierran al alma.
Y cuánto más que el tiempo, 
hay otra fuerza sin barreras
que rompe las más duras cadenas, 
y derrota al más profundo de los miedos. 
Es la fuerza del Amor, 
del amor que no claudica, 
Y que empuja con fuerzas
desde el otro lado del muro. 

Hombre, sonríe y canta. 
Enfrenta cada desafío, 
cada derrota, 
con un silbido
y una sonrisa. 
El amor y el tiempo 
vendrán al rescate.
Si has amado, no hay dudas, 
será tu voz el estandarte
que guiará los pasos de quien Amas
hasta que sus brazos 
alcancen a los tuyos
Y esos muros que te encierran, 
finalmente caigan. 

Cristhian Parra
Feb 14, 2013
10:00 am
Trento, Italia

viernes, 25 de enero de 2013

On wounds, healing and scars

Escribir es también sanar. Y sanar es dejar una herida atrás, y reemplazarla con una cicatriz. Una cicatriz que no es más que una nueva memoria. Una nueva marca en el camino de nuestras vidas. No sé que fue lo que me hizo escribir sobre esto. Tal vez el frío trentino. Y es el segundo que escribo en inglés :-)

On wounds, healing and scars


Healing, that one thing
we all need sometimes.
Memories that hurt 
and memories we wished 
we would have had. 
People, friends, old loves, 
that ain't there anymore. 
Wounds to heal, we all have.
Wounds that become scars,  
vestiges of past falls,
holes in our live stories path. 

Everyone have some things to forget
and some things to remember all the time. 
Everyone need to heal their souls, 
for those breaking points in life 
that almost broke their hearts. 

A love that never was. 
A friend that passed away. 
A challenge never met. 
A failure in that one thing
you always wanted to gain. 
A never ended story. 
A person to forget.
Someone to forgive, 
Or forgiveness we still await… 

And time goes by
and sometimes we return home, 
Hugs. A kiss from a loved one. 
That great adventure never lived
finally overcome. 

Everyone needs to heal, 
removing cloisters from their hearts, 
stone bricks that hold us back 
and stop us from dreaming once again 
Is the everlasting struggle of men, 
falling deep, raising hight. 
Always searching, sometimes finding
and sometimes loosing all we had. 
Everyone keeps going, 
in this grand journey we call life. 
And as we get our wounds
we need to stop, 
and wonder with everything around
while we heal and give birth to a new memory. 
A new scar. 


Cristhian Parra
Jan 25, 2013
09:41
Trento, Italy

viernes, 3 de agosto de 2012

Obsesión Nunca Dicha


Obsesión Nunca Dicha

Todo en mi, 
a punto de explotar
con tu cercania,  
tu simple caminar, 

Con los roces suaves, 
ese tácito romance 
de tu codo y el mío
romance caminante, 
donde nada está dicho. 

Tus risas ajenas, 
esas miradas que no son mías, 
tu frialdad distante cuando me acerco
y tu dulzura caribe cuando me alejo
  
Acaso no entiendes mi obsesión? 
Esa extraña fuerza interior, 
latente expresión de un querer no correspondido? 
Todo en mí está enamorado… 
…o es simple obsesión?  
Obsesión con tenerte, 
con beber de tus besos y saciar mi sed 
en el manantial de aguas infinitas, dulces,  
que es tu cuerpo
Mi cuerpo tiembla, 
y con torpeza, te aleja. 
Cuándo dejé entrar 
a mi casa esta obsesión? 
Porqué encadené mi espíritu, antes libre, 
ahora esclavo de tu presencia? 
Enternecido por tu espíritu, vuelvo a caer,  
y no quisiera yo, con este amor torpe, 
que lejos está de ser tal, 
lastimarte... o lastimarme? 
Por eso, tan solo escribo estos versos al aire, 
y no los canto en tu ventana. 
Versos al viento, perdidos en el horizonte, 
cayendo tal vez en otros brazos. 
Calentando tal vez otros corazones, 
como las cartas embotelladas de un náufrago
que construyen un amor en diferido, 
que solo corresponde, cuando yo todo está perdido.   

2011/2012
Cristhian Parra

lunes, 19 de marzo de 2012

Soneto nocturno

A veces, la sencillez clara de un soneto basta para dejar fluir los sentimientos

Soneto Nocturno
a Majo, en su aniversario


Esta noche, mientras duermes y yo sueño
un soneto simple nace en mi alma.
Un canto honesto que en pocos versos
rebosa de amor y de esperanza.


Tantos marzos, sonrisas, tanto cariño, 
Que ni el mar inmenso que te alejaba,
ni la oscuridad terrible del hastío,
secaron de este manantial sus aguas


Manantial de afectos que hoy celebra,
con humildes versos de noche en desvelo, 
el principio de tu cándida mirada.


Hoy, a Dios agradezco por tu vida.  
Porque inspiras cada día nuevos versos.
Porque siempre serás mi alegría.


Cristhian Parra
Mar 20, 2012
3:23
Trento, Italia

viernes, 2 de marzo de 2012

Un Día y Para siempre


A veces, la necesidad de escribir, de sacar lo de adentro. De expresar en palabras lo que uno lleva adentro, viene en ráfagas. Ráfagas sin sentido, que parecen no tener conexión ni un hilo coherente, y que empujan las palabras desde adentro. Así fue ayer y hoy.

Un Día y Para siempre
para Marijo

Llegaste un día, una mañana de marzo,
14 años atrás, tal vez menos, tal vez más.
Tanto tiempo, ha pasado.
Tantas tardes a tu lado.
Tantas sonrisas que me has dado.
Tantos abrazos.

La memoria, solidaria compañera,
queriéndome robar un sonrisa,
me reencuentra con ese día,
cada tarde de sol y alegría,
o tal vez es ese recuerdo
la que inventa tardes de primavera.

Memoria, extraña y difusa.
Años después, y aun se confunde,
caprichosa, con el día de ayer.

Imborrable recuerdo,
de tu rostro alegre,
de aquel gastado chaleco,
con tu nombre impreso.
De tus rulos al viento,
de tu caminar lento,
tal vez solo agregados
del amor que por ti siento.

No te inventó mi memoria,
no es un engaño del recuerdo.
Estuviste ahí, y yo también.
Entraste a mi vida esa mañana,
y como una fotografía estampada,
ese día quedó quieto,
plasmado para siempre, inolvidable,
Un día para siempre en el recuerdo.

El día que entraste a mi vida,
con tu sencillez y tu cándida mirada.
Con tu dulzura y amistad solidaria,
con tu cariño inmenso,
y tu hermosura sin retoques.
Con tu natural belleza
de una mujer noble,
que en el corazón carga,
una capacidad para amar
que es más fuerte que un roble.

Ese día, es para siempre.
Un momento eterno en un pedazo de recuerdo,
que no se borra, que no se mancha.
Que parece crecer, hacerse más fuerte,
con cada visita de mi alma.

Desde ese día, quedé enamorado.
Encallado en las costas de tu humilde alma.
Y mi corazón, solitario y rebelde hasta entonces,
te eligió para siempre como morada.
Desde ese día, Amo lo nuestro.
Dos corazones amigos, como ninguno,
que se Aman cada día con más fuerza.
En las buenas y en las malas,
en la noche larga de la duda,
en la distancia pesada del desamor,
en la oscuridad pesada del desencanto,
en cada triunfo, y en cada tropiezo,
dos corazones que siguen amando,
que siguen eligiendo el camino compartido,
En cada momento, aun cuando se dijo basta,
en el fondo de mi alma
guardé el extraño sentimiento,
de ese corazón que se enamoró
en la primera mañana,
del primer día,
de un para siempre.


Cristhian Parra
Mar 2, 2012
11:23
Trento, Italia

miércoles, 29 de febrero de 2012

De la Derrota

El primero del año hace referencia al pasado. Todos nos sentimos alguna vez derrotados. Y aunque íntimamente sepamos que el horizonte traerá nuevos amaneceres y nuevos triunfos, en ese momento nada parece positivo. Este poema es sobre eso, desde la perspectiva de alguien que también se sintió derrotado alguna vez.


De la Derrota

La mirada al suelo,
y el horizonte en negro.
Hay frío en la habitación
que rodea a su alma.
Un futuro que no se hace ver
un caminar sin razones
avanzando sin ir adelante,
sin vislumbrar el horizonte.

De la nada que existe
en el aire que flota,
la imaginación muerta
no encuentra un motivo.

Camina el hombre, desahuciado,
cargando en su espalda
el tiempo que ha perdido.
Incapaz, no puede hallar un nuevo camino,
se destruye en la nada que habita
aquello que no ha vivido.

Cual náufrago en isla solitaria,
su espíritu derrotado se siente perdido
pensando tan solo en lo no logrado,
frustrado en aquello que no ha perdido.

Su cabeza apuntando al suelo,
sus ojos mirando el vacío.
Nada alimenta su mente
que muerta dormita a la espera,
nada revive su corazón amante
que late tan solo porque está vivo.

Tampoco el amor de su dulce amada,
con el calor pasional de sus besos tibios,
ni la sonrisa impoluta
que todos le brindan
sin nunca reparar en su interior sombrío.

Díganle al hombre que no ha perdido nada!
Que alguien lo empuje al vacío.
Que alguien le encaje una bofetada,
para que al fin despierte de su hastío.
Que alguien le dé una mano,
y lo ayude a enderezar esa espalda.
Para que al fin el hombre sienta,
vuelva a sentir sus latidos,
con renovadas esperanzas y sueños,
para que vuelva a entender, creer
y sentir sin defectos,
que EL siempre valdrá
lo que vale un pedazo de cielo.

Cristhian Parra
Feb 29, 2012
14:50
Trento, Italia