El primero del año hace referencia al pasado. Todos nos sentimos alguna vez derrotados. Y aunque íntimamente sepamos que el horizonte traerá nuevos amaneceres y nuevos triunfos, en ese momento nada parece positivo. Este poema es sobre eso, desde la perspectiva de alguien que también se sintió derrotado alguna vez.
De la Derrota
La mirada al suelo,
y el horizonte en negro.
Hay frío en la habitación
que rodea a su alma.
Un futuro que no se hace ver
un caminar sin razones
avanzando sin ir adelante,
sin vislumbrar el horizonte.
De la nada que existe
en el aire que flota,
la imaginación muerta
no encuentra un motivo.
Camina el hombre, desahuciado,
cargando en su espalda
el tiempo que ha perdido.
Incapaz, no puede hallar un nuevo camino,
se destruye en la nada que habita
aquello que no ha vivido.
Cual náufrago en isla solitaria,
su espíritu derrotado se siente perdido
pensando tan solo en lo no logrado,
frustrado en aquello que no ha perdido.
Su cabeza apuntando al suelo,
sus ojos mirando el vacío.
Nada alimenta su mente
que muerta dormita a la espera,
nada revive su corazón amante
que late tan solo porque está vivo.
Tampoco el amor de su dulce amada,
con el calor pasional de sus besos tibios,
ni la sonrisa impoluta
que todos le brindan
sin nunca reparar en su interior sombrío.
Díganle al hombre que no ha perdido nada!
Que alguien lo empuje al vacío.
Que alguien le encaje una bofetada,
para que al fin despierte de su hastío.
Que alguien le dé una mano,
y lo ayude a enderezar esa espalda.
Para que al fin el hombre sienta,
vuelva a sentir sus latidos,
con renovadas esperanzas y sueños,
para que vuelva a entender, creer
y sentir sin defectos,
que EL siempre valdrá
lo que vale un pedazo de cielo.
Cristhian Parra
Feb 29, 2012
14:50
Trento, Italia
De la Derrota
La mirada al suelo,
y el horizonte en negro.
Hay frío en la habitación
que rodea a su alma.
Un futuro que no se hace ver
un caminar sin razones
avanzando sin ir adelante,
sin vislumbrar el horizonte.
De la nada que existe
en el aire que flota,
la imaginación muerta
no encuentra un motivo.
Camina el hombre, desahuciado,
cargando en su espalda
el tiempo que ha perdido.
Incapaz, no puede hallar un nuevo camino,
se destruye en la nada que habita
aquello que no ha vivido.
Cual náufrago en isla solitaria,
su espíritu derrotado se siente perdido
pensando tan solo en lo no logrado,
frustrado en aquello que no ha perdido.
Su cabeza apuntando al suelo,
sus ojos mirando el vacío.
Nada alimenta su mente
que muerta dormita a la espera,
nada revive su corazón amante
que late tan solo porque está vivo.
Tampoco el amor de su dulce amada,
con el calor pasional de sus besos tibios,
ni la sonrisa impoluta
que todos le brindan
sin nunca reparar en su interior sombrío.
Díganle al hombre que no ha perdido nada!
Que alguien lo empuje al vacío.
Que alguien le encaje una bofetada,
para que al fin despierte de su hastío.
Que alguien le dé una mano,
y lo ayude a enderezar esa espalda.
Para que al fin el hombre sienta,
vuelva a sentir sus latidos,
con renovadas esperanzas y sueños,
para que vuelva a entender, creer
y sentir sin defectos,
que EL siempre valdrá
lo que vale un pedazo de cielo.
Cristhian Parra
Feb 29, 2012
14:50
Trento, Italia
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